Caída en ancianos: Síndromes post caída

Las caídas en ancianos engloban gran parte de los problemas diarios que sufren. Sin embargo, hay que destacar que en muchos de los casos las lesiones físicas producidas por las caídas en ancianos no son de gran gravedad o muerte, pero si conllevan una disminución de la actividad social y física de la persona mayor, lo que genera una pérdida de confianza en cuanto a la independencia funcional se refiere.

Pero, ¿qué es exactamente el síndrome post caída? 

El síndrome post caída genera en el adulto mayor una cierta inseguridad en la capacidad para desplazarse lo que conlleva a que evada situaciones en las que el considere que existe cierto riesgo de poder caerse. Lo cual, se traduce en un cambio de su vida cotidiana, ya que el adulto mayor le coge miedo a actividades como caminar fuera de casa, coger el transporte público, bañarse, etc. Y por lo tanto, este tipo de miedo y modificaciones en la vida diaria del adulto mayor deben ser tratadas a través de un diagnostico determinado.

Escala de riesgo de caídas  

Cuando nos referimos a escala de riesgo de caídas, hacemos referencia a una determinada escala que sirve para evaluar el riesgo de caídas en el adulto mayor en base a distintas pautas.

Una de las escalas de riesgo de caídas es la escala de Downton, la cual nos informa del riesgo de caída que puede sufrir el adulto mayor, con el objetivo, de poder llevar a cabo medidas preventivas para eludir posibles caídas posteriores.

Esta escala de riesgo de caídas plasma si el adulto mayor ha sufrido anteriormente caídas previas o no, las causas de las mismas o los factores de riesgo que conllevan dependiendo del paciente en concreto, la edad del mismo etc. mientras se le asigna un valor 0 ó 1. Sin embargo, si el resultado es de tres puntos o más significa que el paciente tiene un riesgo de caídas alto, es decir, puede volver a sufrir alguna.

Un ejemplo de los factores de riesgo que se analizan en esta escala de Dowton serían los siguientes:

– Caídas previas: Sí / No.

– Medicación: Ninguna / Tranquilizantes o sedantes / Diuréticos / Hipotensores no diuréticos / Antiparkinsonianos / Antidepresivos.

– Otros medicamentos. 

– Déficit sensoriales: 

– Alteraciones de la vista.  

– Alteraciones auditivas.

– Alteraciones de las extremidades. 

– Estado mental: Orientado / Confuso.

– Deambulación: Normal / Segura con ayuda / Insegura con o sin ayuda / Imposible

Tras realizar la escala de riesgo de caídas según el resultado se le asigna al paciente, a través de un protocolo de actuación, a un grupo de bajo o alto riesgo y la comunicación de una serie de medidas preventivas básicas para los de bajo riesgo y específicas para los de alto. Incluso, se debe realizar la educación del adulto mayor, de su familia o dl cuidador/a para llevar a cabo un seguimiento de las mismas.

Por otro lado, si se vuelven a producir caídas en el adulto mayor, se debe llevar a cabo la reevaluación del mismo incluso si se han producido cambios clínicos en la enfermedad que padezca.

Cuidado de enfermería 

En cuanto al síndrome post caída en el adulto mayor, el cuidado de enfermería pasa en primer lugar por corroborar con un profesional los síntomas que se presentan y a continuación, aplicar técnicas especializadas destinadas a que el adulto mayor recupere la seguridad, fortaleciendo sus capacidades motoras para que vuelva a incorporarse a su rutina diaria con normalidad.

Prevención de caídas en el adulto mayor

Referente a la prevención de caídas en el adulto mayor, para contrarrestar el miedo que padece por volver a caerse se llevan a cabo medidas para paliar ese síndrome post caída en el adulto mayor, centradas en lo siguiente:

– Seguimiento del dolor posterior a la caída.

– Prescindir de un reposo duradero.

– Llevar a cabo ejercicios de resistencia y equilibrio.

– Cuidar la ansiedad y la depresión generada por el miedo a la caída.

– Evitar sobreproteger al adulto mayor.

¿Cómo prevenir las caídas?

Las formas de prevenir las caídas en ancianos pasan por las siguientes recomendaciones:

– El hogar: 

Es el lugar donde el adulto mayor pasa más tiempo y por lo tanto debe estar lo más adaptado posible, sin suelos irregulares, desniveles, alfombras antideslizables sino bien sujetas al suelo.

– Iluminación 

En todo momento que el ambiente este  iluminado para desplazarse con la suficiente luz, evitando luces tenues o muy brillantes que pueden dificultar la vista y dificulte la prevención de caídas en ancianos.

– Artículos de soporte

En las escaleras del hogar como medida de prevención contra caídas son muy útiles los pasamanos y barras de sujeción en duchas o WC.

– Ropa

Calzado y vestimenta apropiada, es decir, que sea cómoda y adecuada para un mayor margen de movilidad, así como, calzado antideslizante que no sean pantuflas que es lo menos recomendable para la prevención de caídas.

– Técnicas de apoyo 

Una de las medidas fundamentales en la prevención de caídas en ancianos en el uso de estas técnicas de apoyo como son bastones, andadores, etc.

– Actividad física

El ejercicio físico es una buena medida para paliar el riesgo de caídas, siempre que se realice de forma diaria al menos de 30 minutos y moderada, para beneficiar su capacidad motora y por lo tanto disminuir la perdida de equilibro, ya sea mediante algún familiar o el cuidador/ que lo motive y acompañe.

– Suelo libre

Que en el suelo del hogar o de cualquier lugar que nos encontremos está limpio de objetos o cables que puedan beneficiar la perdida de equilibrio y la consiguiente caida en el adulto mayor.